Telésforo Arambarri: el sastre de 87 años que lleva más de seis décadas trabajando en el mismo taller
A sus 87 años, Telésforo Arambarri sigue levantándose cada mañana para hacer lo que más le apasiona: trabajar como sastre. Lleva 61 años en el mismo taller, desde la época del Mundial de Fútbol de Chile de 1962, y no tiene intenciones de dejar su oficio.
Su historia comenzó cuando tenía apenas 14 años. Gracias a un familiar, consiguió trabajo como junior en una tienda que contaba con una sección de sastrería. Allí comenzó a observar a los sastres, hasta que uno de ellos decidió enseñarle el oficio.
Con el tiempo, Telésforo adquirió la experiencia y confianza necesarias para independizarse y abrir su propio taller.

Pero emprender nunca fue fácil.
Durante sus primeros años como independiente, trabajó incansablemente para conseguir uno de sus grandes objetivos: comprar una casa para su familia.
"Me saqué la mugre", recuerda, contando que hubo épocas en las que trabajaba hasta las tres o cuatro de la madrugada.
El esfuerzo dio sus frutos. Sin embargo, su negocio también tuvo que enfrentar grandes transformaciones.
Durante la década de 1980, la llegada de ropa importada desde Europa y China cambió profundamente el mercado. La confección artesanal comenzó a perder terreno frente a las prendas fabricadas industrialmente.
A pesar de las dificultades, Telésforo nunca abandonó su profesión.
Hoy continúa trabajando de lunes a sábado, confeccionando y arreglando prendas. Lo que más disfruta es el corte de los trajes, una tarea que exige precisión, cálculos y concentración.
Cuando le preguntamos por qué continúa trabajando a su edad, su respuesta fue sencilla:

"Me entretiene bastante. Sin hacer nada me aburro".
También reconoce que nunca imaginó llegar a los 87 años y mucho menos seguir ejerciendo su profesión.
Para Telésforo, el trabajo no solamente ha sido una forma de ganarse la vida. Ha sido una herramienta para formar una familia, conseguir su casa y encontrar un propósito.
Su historia nos recuerda que emprender no siempre significa crear una empresa tecnológica, levantar millones en inversión o construir un negocio gigantesco.
A veces, emprender es aprender un oficio, independizarse, enfrentar los cambios del mercado y mantener un negocio funcionando durante más de seis décadas.
Una historia de esfuerzo, perseverancia y amor por el trabajo que merece ser contada.
Si quieres conocer a Telésforo o apoyar su negocio, puedes encontrar su taller de sastrería en Calle Arturo Prat 339, en Rengo.