Pelucas Avatte: una tradición que lleva casi 100 años en Chile

Desde 1927, cuatro generaciones de la familia Avatte se han dedicado a la confección de pelucas en Chile. Juan Carlos Avatte aprendió el oficio de su padre y hoy mantiene un negocio al que llegan pacientes oncológicos, personas con enfermedades asociadas al cabello, figuras de televisión y clientes que buscan sentirse mejor con su imagen.

En 1927, la familia Avatte llegó a Chile desde Sicilia, Italia, luego de la erupción de un volcán. Al instalarse en el país, descubrieron que no existía un negocio dedicado a la confección de pelucas y decidieron dedicarse a este rubro. Casi un siglo después, esa actividad continúa en manos de la familia y hoy es Juan Carlos Avatte (58), integrante de la tercera generación, quien está al frente del negocio.

Su padre, conocido como «El rey de las pelucas», le enseñó desde pequeño los secretos de un oficio que terminó convirtiéndose en su profesión. Durante años trabajó en televisión, donde sus pelucas eran utilizadas para caracterizar personajes en distintos programas. Juan Carlos creció entre esos trabajos y las particulares aventuras de su padre, quien también se hizo conocido por su relación con la bohemia santiaguina. En un reportaje de The Clinic sobre los maestros de la noche, incluso fue bautizado como «El rey del Passapoga», junto al recordado Negro Piñera.

Juan Carlos aprendió a confeccionar las pelucas desde cero y a los 23 años abrió su primer local independiente en avenida Providencia. Desde entonces, Pelucas Avatte se ha convertido en un negocio al que llegan personas con distintas necesidades: pacientes oncológicos, personas con enfermedades que afectan el cabello, figuras de televisión y clientes que simplemente buscan una nueva imagen. Cada pieza requiere un trabajo artesanal que Juan Carlos conoce desde hace décadas y que ha seguido perfeccionando al frente de su equipo.

Un oficio que también tiene una dimensión solidaria

Dentro de ese trabajo existe además una iniciativa que tiene un significado especial para Juan Carlos. Cuando a su sobrino pequeño le diagnosticaron cáncer, su hermano, padre del niño, no tenía al día los pagos de la Isapre y debió atenderse en el sistema público, específicamente en el Hospital Calvo Mackenna. Durante las esperas conocieron a familias que no tenían los recursos para comprar pelucas para sus hijos.

A partir de esa experiencia, comenzaron a recibir donaciones de cabello para confeccionar pelucas destinadas a niñas y niños que las necesitan. Pelucas Avatte se encarga de fabricar las piezas y, junto a Fundación Nuestros Hijos, trabajan para que estas lleguen a pacientes de distintos hospitales públicos del país. Es una parte del trabajo de la tienda que Juan Carlos mantiene hasta hoy y que se suma a la atención diaria de sus clientes.

Actualmente, Juan Carlos continúa trabajando junto a un equipo que, en su mayoría, lleva más de 20 años con él. Hace siete años se incorporó su hijo Enzo, quien comenzó a aprender el oficio y ya forma parte de la cuarta generación de la familia. Así, mientras el negocio continúa atendiendo a personas con necesidades muy distintas, también mantiene vivo un trabajo artesanal que los Avatte desarrollan en Chile desde hace 99 años.