Más de 30 años fabricando ropa interior en Patronato: la historia de Manuel y su marca familiar
Manuel Alvarado llegó al comercio después de pasar por distintos trabajos, hasta que en la década de 1990, instaló en Patronato el negocio que construiría junto a su esposa. Hoy, a sus 78 años, sigue trabajando en Carla del Pilar, una empresa de confección de ropa interior tradicional que lleva décadas de tradición.
Una vida ligada al comercio
Manuel Alvarado Romo tiene 78 años y gran parte de su vida ha estado ligado al comercio. Antes de tener su propio negocio pasó por distintos trabajos, hasta que un cuñado le ofreció comenzar a vender diferentes productos nacionales. Durante esos primeros años recorrió distintos locales buscando clientes, algo que lo ayudó a conocer del rubro y sobre todo, a los locatarios.
Con los años, quiso independizarse y pasó por algunos talleres hasta encontrar el camino que terminaría marcando su vida laboral. Durante la década de 1990 llegó a Patronato y se instaló en el local donde hasta hoy funciona su empresa. Fue en este tradicional barrio comercial de Santiago donde comenzó a dedicarse a la confección de ropa interior y a construir, junto a su esposa Carla, su propia marca.
Así nació Carla del Pilar Limitada, una empresa enfocada en la fabricación de ropa interior tradicional. Manuel comenzó a trabajar directamente con comerciantes de ferias, persas y locales establecidos, quienes llegaban hasta Patronato para abastecerse. Con los años, esos clientes fueron llevando sus productos a distintos puntos del país y la marca consiguió una presencia que hoy se extiende por casi todo Chile.

Una marca que se mantuvo en el tiempo
Lo que más orgulloso lo tiene, es haber desarrollado sus propios productos con una tela que, según cuenta, destaca por su resistencia. Slips, calzones y ropa interior para niñas forman parte de la producción de Carla del Pilar, una marca que creó pensando precisamente en que sus prendas duraran y que los clientes pudieran reconocerlas con el paso del tiempo.
Esa relación con los compradores se ha transformado también en una historia de generaciones, donde llegan madres, padres e hijos a comprar ropa interior, todos clientes satisfechos que siguen confiando en sus productos.
El legado familiar continúa en Patronato
Para Manuel, que su hija esté actualmente al frente de Carla del Pilar es una de las mayores satisfacciones de esta etapa. Después de tantos años dedicado a la confección, ve en Carla la continuidad de un negocio que levantó junto a su esposa y que logró mantenerse en el mismo barrio donde comenzó a consolidarse.
A sus 78 años, Manuel sigue asistiendo al local y participando de la creación de las prendas. No se imagina dejando completamente el trabajo o al menos por ahora. Quiere continuar mientras tenga vida y salud, porque el negocio se convirtió en una parte fundamental de su vida y en una actividad que disfruta más allá de lo económico.
Después de más de 30 años, Manuel mira con agradecimiento el camino recorrido. Aunque tuvo épocas de crecimiento, momentos difíciles y cambios en el comercio nacional, pero Carla del Pilar consiguió mantenerse en el tiempo. Hoy, la marca sigue funcionando en Patronato y el oficio que Manuel desarrolló durante décadas comienza a quedar en manos de la siguiente generación de su familia de manos de su menor.