Daniel Bessone, el Rey de las Frazadas: esta es la historia del histórico fabricante textil de Macul
Nacido, criado y emprendedor en Macul
Daniel Bessone (78) tiene una tienda de frazadas hace casi 60 en la comuna de Macul, un negocio que con el tiempo se convertiría en un referente para quienes buscan productos nacionales que duren toda la vida.
La historia familiar comenzó mucho antes. Sus padres llegaron a Chile desde Italia escapando de la Primera Guerra Mundial y, una vez instalados, su padre se dedicó a distintos negocios. Sin imaginarlo, ese ambiente comercial marcaría el camino que Daniel seguiría años más tarde.
Así comenzó en el mundo de las frazadas
Aunque ingresó a la universidad, pronto se dio cuenta de que ese no era su lugar. En 1969 decidió cambiar de rumbo y, gracias a un cuñado que tenía una fábrica textil, aprendió el oficio desde cero. Poco después abrió su propio local en la entrada de la casa donde había crecido.
Durante años, las frazadas también se fabricaron allí mismo. Sin embargo, la llegada de telares industriales transformó por completo la industria. "Después del 2002 llegaron unos telares modernos que con uno solo hacían la producción de cuatro de los míos", recuerda. Aun así, nunca quiso competir por volumen, sino por calidad.

Ese sello sigue siendo el principal orgullo de su negocio. Daniel explica que una buena frazada depende, principalmente, de la cantidad de lana que contiene. "La lana es la que manda. A mayor lana, mayor precio", afirma. Esa característica es la que, según él, permite que sus productos sigan acompañando a familias durante décadas.
No es raro que antiguos clientes vuelvan a visitarlo después de muchos años. Algunos llegan sorprendidos de encontrarlo todavía detrás del mesón y otros le cuentan que aún conservan las frazadas que compraron hace 30 o 40 años. Para Daniel, ese es el mejor reconocimiento a una vida dedicada al oficio.
Resistir los tiempos difíciles
La historia del negocio también ha estado marcada por momentos complejos. Uno de los más duros fue en 1973, tras el golpe de Estado. La incertidumbre de la época lo obligó a cerrar el local durante cuatro años y a buscar un rumbo distinto para salir adelante. Sin embargo, nunca abandonó definitivamente el rubro y, cuando las condiciones lo permitieron, volvió a abrir con la misma convicción.
Hoy enfrenta un desafío diferente. Aunque entre abril y agosto suele concentrarse la mayor parte de las ventas del año, este invierno ha sido especialmente difícil. "Tenemos que saber hacernos el sueldo entre abril y agosto", explica, consciente de que esos meses sostienen gran parte del negocio. Pese a la baja en las ventas, mantiene intacta la esperanza de que más personas vuelvan a valorar la calidad de sus frazadas.

A sus 78 años, Daniel Bessone continúa atendiendo cada día en Frazadas Bessone, ubicada en Los Olmos 2930, esquina Las Dalias, en Macul. Allí sigue recibiendo a clientes antiguos y nuevos con la misma convicción que lo ha acompañado desde 1969: ofrecer un producto hecho para durar toda la vida.
¿Dónde encontrar Frazadas Bessone? Los Olmos 2930, Macul o al WhatsApp +569 6619 1484 (Hacen envíos a todo Chile)