A los 81 años, la dueña de la pastelería Patty Cariño tiene a su familia completa trabajando en su negocio de La Florida
Hace 40 años, Elsa Chávez comenzó a vender pasteles y empanadas a sus vecinos de La Florida para enfrentar un difícil momento económico. Hoy, a sus 81 años, es la dueña de Patty Cariño, una pastelería reconocida por sus preparaciones artesanales, ganadora en tres ocasiones del premio al Mejor Pan de Pascua y elegida recientemente entre los 45 mejores lugares para comer en Santiago, según Google Maps.
La historia de Patty Cariño comenzó lejos de los reconocimientos y de los cientos de clientes que hoy llegan hasta su local. Hace cuatro décadas, en medio de un complicado momento económico, Elsa Chávez, conocida como "Tía Patty", decidió preparar pasteles y empanadas para venderlos a sus vecinos de La Florida. Lo que partió como una forma de generar ingresos para sacar adelante a su familia terminó convirtiéndose en una de las pastelerías más conocidas de la comuna.
De la cocina de su casa a una pastelería reconocida
En sus primeros años, Elsa preparaba brazos de reina, pan de huevo, empanadas y otras recetas que poco a poco fueron ganándose la preferencia de sus clientes. La demanda comenzó a crecer y el espacio de su propia casa dejó de ser suficiente, por lo que tuvo que adaptar gran parte de ella para elaborar sus productos. Así, su vivienda se transformó progresivamente en el centro de producción de un emprendimiento que no dejaba de expandirse.
La clave, asegura, ha estado en mantener la elaboración artesanal de sus preparaciones. Esa característica le ha permitido diferenciarse y construir una clientela que trasciende los límites de La Florida. Con el paso de los años, personas de distintas comunas de Santiago comenzaron a viajar hasta su dirección para comprar sus tortas y pasteles, consolidando una reputación que también se ha reflejado en distintos concursos gastronómicos.
Entre sus principales reconocimientos están los tres premios al Mejor Pan de Pascua que ha obtenido a lo largo de su trayectoria. Estos galardones se suman al reconocimiento de sus clientes habituales y a la demanda por sus productos, que obliga a mantener una producción constante para responder a quienes llegan hasta la pastelería en busca de sus preparaciones.

El crecimiento de un negocio familiar
El aumento de las ventas llevó a Elsa a buscar nuevas formas de ampliar su capacidad de producción. Frente a su casa, arrendó un local para continuar desarrollando el negocio y atender mejor a sus clientes. Con los años, consiguió comprar ese mismo espacio, un logro que representa uno de los hitos más importantes de su recorrido como emprendedora.
El crecimiento también se refleja en las personas que hoy forman parte de Patty Cariño. Lo que comenzó como una iniciativa para ayudar a su familia a salir adelante se convirtió en una empresa que da trabajo a más de 60 personas. Entre ellas están sus propios hijos y nietos, quienes participan en un proyecto que ha mantenido su carácter familiar mientras aumenta su alcance.
A sus 81 años, Elsa puede mirar el camino recorrido y ver cómo aquel esfuerzo inicial dio origen a un negocio que ha trascendido generaciones. Su historia está marcada por el trabajo constante, la ampliación progresiva de sus instalaciones y la fidelidad a una forma de elaborar sus productos que le ha permitido sostenerse durante cuatro décadas en un rubro competitivo.
Hace unas semanas, Patty Cariño sumó un nuevo hito al ser incluida entre los 45 mejores lugares para comer en Santiago, según un ranking de Google Maps basado en las evaluaciones de sus usuarios. El reconocimiento pone nuevamente en valor el trabajo detrás de la pastelería y la preferencia de quienes la visitan, consolidando una trayectoria que comenzó con las ventas a los vecinos y que hoy mantiene a Elsa Chávez al frente de una empresa construida junto a su familia.